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  • «Cognitivo conductual: Venciendo la ansiedad mediante el poder de los pensamientos»

    «Cognitivo conductual: Venciendo la ansiedad mediante el poder de los pensamientos»

    El enfoque cognitivo conductual es un tratamiento eficaz para la ansiedad. Esta terapia se centra en la relación entre los pensamientos, las emociones y los comportamientos de una persona y cómo estos factores pueden contribuir a la ansiedad.

  • «5 Consejos para Ayudar a un Familiar con Ansiedad»

    «5 Consejos para Ayudar a un Familiar con Ansiedad»

    La ansiedad puede ser una afección debilitante y muchas veces las personas que la sufren no saben cómo manejarla. Es importante que los miembros de la familia comprendan que la ansiedadno es simplemente una preocupación excesiva o falta de control. Para ayudar a un familiar con ansiedad, es fundamental ofrecerles apoyo y comprensión. Aquí hay algunos consejos prácticos que pueden marcar la diferencia en la vida de esa persona:

  • No te desmotives y alcanza tus sueños

    No te desmotives y alcanza tus sueños

    Este artículo ofrece recomendaciones para evitar la desmotivación y mantenerse enfocado en alcanzar metas y sueños. Consiste en consejos prácticos como dividir las metas en pasos más pequeños, celebrar los éxitos, rodearse de fuentes de inspiración y buscar apoyo de personas de confianza. Con estas estrategias, podrás mantener tu motivación en alto y no dejarte desmotivar en tu camino hacia el éxito.

  • ¿Cuando la ansiedad se convierte en un Trastorno?

    ¿Cuando la ansiedad se convierte en un Trastorno?

    La ansiedad es una respuesta natural del cuerpo ante situaciones de estrés o peligro. En dosis moderadas, la ansiedad puede ser útil, ya que nos alerta y nos prepara para afrontar desafíos.

  • Las mejores prácticas para lograr una higiene del sueño saludable.

    Las mejores prácticas para lograr una higiene del sueño saludable.

    La higiene del sueño es importante porque un sueño reparador puede tener un gran impacto en nuestro estado de ánimo, energía, productividad y bienestar general.

  • Cómo manejar la ansiedad a través de la autocompasión.

    Cómo manejar la ansiedad a través de la autocompasión.

    La autocompasión es un enfoque cada vez más popular en el cuidado de la ansiedad. Muchas personas que sufren de ansiedad encuentran que la autocompasión les ayuda a manejar mejor sus emociones, a reducir la autoexigencia y a construir una actitud más amorosa y comprensiva hacia sí mismos.

  • «Manejo efectivo de los ataques de pánico: herramientas y estrategias para recuperar el control»

    «Manejo efectivo de los ataques de pánico: herramientas y estrategias para recuperar el control»

    Los ataques de pánico pueden ser debilitantes, pero con las herramientas y estrategias adecuadas, pueden ser manejados exitosamente. Descubre cómo identificar y enfrentar pensamientos negativos, practicar la respiración profunda y buscar ayuda profesional para recuperar el control en este artículo.

  • La relajación: una herramienta efectiva para reducir la ansiedad.

    La relajación: una herramienta efectiva para reducir la ansiedad.

    La relajación es un estado de mente y cuerpo en el que se experimenta una sensación de paz y calma sin elementos externos que distraigan. Es una práctica que busca disminuir los niveles de estrés y ansiedad, mejorando la salud emocional y física.

  • Descubriendo y Sanando las Heridas Emocionales

    Descubriendo y Sanando las Heridas Emocionales

    Descubre como sanar las heridas emocionales de la infancia y construir una base sólida para el bienestar duradero.

  • Cuando las emociones nos invande

    Cuando las emociones nos invaden El manejo emocional es la habilidad de una persona a la hora de gestionar y canalizar los distintos tipos de emociones, ya sean positivas o negativas. Sentir una emoción es inevitable (alegría, miedo, tristeza, rabia…) y todo el mundo sabe que eso no se puede cambiar. Lo más recomendable es que cada uno de nosotr@s deberíamos dejar que esa emoción nos invada y poder gestionarla de manera consciente y correcta. Y es que, ¿sabes lo qué sucede cuando intentamos reprimir una emoción y nos negamos a experimentarla? Ocurre lo inevitable y es que tarde o temprano la emoción saldrá a flote, de la misma forma que pasa con el agua que siempre encuentra salida  por la que fluir, y muchas veces con mayor intensidad.  ¿Sabes lo qué puede pasar si una emoción nos invade de manera exagerada sin ningún tipo de control, desbordando e invadiendo todo lo que encuentra a su paso? Que esa euforia emocional no es beneficiosa para tu bienestar emocional. Identifica qué estás sintiendo y trata de ponerle nombre a esa emoción. Las emociones llevan con nosotros desde la prehistoria, nos ayudan a adaptarnos, solo que no nos han enseñado cómo. Probablemente, esa emoción te esté dando información acerca de cómo están tus necesidades, si las estás cubriendo adecuadamente o no. Cubre tus necesidades. Las emociones que calificamos como desagradables nos señalan que, probablemente, alguna de nuestras necesidades básicas esté sin cubrir. Son un mensaje que nos manda nuestro organismo. Emoción en latín significa movimiento, por eso es mejor no bloquear esas emociones, aunque duelan, nos están ayudando. Observa cómo te hablas. Trata de cuidar tu lenguaje; cómo nos hablamos influye en cómo nos sentimos. No te compares con los demás, permítete cometer errores y aprender, ignora todos esos “tengo que” o “deberías” que te autoimpones. Conecta con el momento presente. Trata de concentrarte en lo que estás haciendo, sin prestar atención a las preocupaciones o tareas pendientes. Desconecta el móvil durante la comida y céntrate en el sabor, en las texturas, de lo que estás comiendo, concentra tu atención en cómo cae el agua cuando te duchas cada mañana o date un paseo al finalizar la jornada. Hacer nada también es hacer algo. Vivimos en una sociedad marcada por la productividad y las prisas. ¿Cuándo fue la última vez que te permitiste descansar o aburrirte sin sentirte culpable? A veces necesitamos parar para poder avanzar. Mantente activo. No esperes a estar bien para moverte. Al contrario, muévete para estar bien. Busca actividades gratificantes, no tiene por qué ser ejercicio físico, lo que sea que te haga tener tu propio momento de autocuidado. Apóyate en tu círculo social. Mantenernos vinculados y desahogarnos con nuestras personas de apoyo son dos pilares fundamentales para regular nuestras emociones y sentirnos realizados. Agradece. Al llegar la noche, antes de acostarte, trata de recordar qué tres aspectos positivos destacarías de tu día, qué logros has obtenido o qué emociones agradables has experimentado. Por: Y. Brito, Psicóloga  

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